El mes de Octubre nos trajo el taller de cine de la mano de nuestra compañera Sara, coordinadora del proyecto «Taller de cine» de JKA Cantabria, asistida por nuestro compañero Pablo, con la proyección de la película Karate Kid. Se trata de una cinta dirigida por John G. Avildsen y protagonizada por Ralph Macchio, Pat Morita y Elisabeth Shue.
Karate Kid no es un producto de la cinematografía japonesa, pero bien merecía un lugar en nuestra programación por varias razones.
La película muestra diversas escenas de artes marciales, pero también destaca por sus valiosas lecciones expuestas en una exquisita narración visual.
Es en primer lugar la historia de una hermosa amistad entra un adolescente (Daniel) y un anciano (Sr. Miyagi) que inicia al joven en el camino de las artes marciales. Ahora que el edadismo está tan presente en nuestra sociedad moderna, y hace que las personas se vuelvan invisibles a medida que envejecen, esta historia resuena como un grito de advertencia sobre un camino equivocado.
Una original metáfora del comienzo de un aprendizaje, son las primeras tareas que como parte inicial del entrenamiento, impone el Sr Miyagi a su joven alumno, pintar vallas y encerar coches. «Dar cera, pulir cera» la expresión que utiliza el Sr Miyagi ya es un lema icónico.
Pero lo que la pelicula muestra realmente, a través de la progresión de Daniel, es que el karate es mucho más que una forma de lucha. Es, por encima de todo, un método de superación y perfeccionamiento, un código de normas imperativas que comprende el esfuerzo y la superación, el respeto, la perfección de carácter y la lealtad.
Karate Kid, ilustra mediante una narración audiovisual los principios del Dojo Kun, que a diario recitamos en nuestros dojos.
Esta fue la lección que quisimos trasmitir a nuestros socios con este taller.
