Taller de bonsai

17 de mayo de 2024

 

 

 

El pasado viernes, 10 de mayo, Tomás Bustamante regaló a JKA Cantabria una magnifica clase sobre el arte del bonsái.

 

Tomás se definió a si mismo como un veterinario de profesión que en sus ratos de ocio cultiva el arte del bonsai. El desarrollo del taller nos mostró un auténtico maestro, y a la par un hombre afable y sencillo. Una pequeña muestra de sus obras es más expresiva que el currículo más extenso.

 

  Imágenes de algunas de las obras de Tomás Bustamante, mostradas por el autor en el taller.

 

Comenzó su exposición con una Brevísima historia del Bonsai. Su nacimiento en China en la provincia de Shaanxi, hace 1300 1500 años y su posterior introducción en Japón. Su vinculación en esta primera etapa japonesa a las clases más altas. Durante la época Meiji, se sientan las bases del bonsái moderno

 

En el siglo XIX el arte del bonsái se muestra en occidente, a través de las grandes exposiciones universales de Viena de 1873 y l París de 1878.

 

Con el siglo XX comienza la globalización del bonsái. Tiene lugar por primera vez la exposición de bonsai Kokufu-ten,  que se celebra anualmente desde 1934 en el Museo de Arte Metropolitano de Tokio. Se produce  la concentración de todos los viveros de bonsái en el barrio de Omiya, en la ciudad de Saitama.

 

 

Finalizó esta  introducción destacando a tres maestros: John Naka, Daizo Iwasaki y Saburo Kato. De este último, a  quien se refirió como su maestro japonés comentó que solía decir: "En una maceta cabe todo el universo."

 

Tras esta breve introducción histórica, expuso en primer lugar los principios que rigen el arte del Bonsai, en la cultura japonesa:

 

  • Valorar lo asimétrico.
  • Valorar lo efímero.
  • Valorar el espacio vacío.
  • La belleza de la imperfección.
  • Números impares.
  • Armonía con la naturaleza.
  • Los árboles saludan al espectador.

 

En la última parte de la jornada, explicó los  diversos trabajos que requiere el cultivo del bonsái a lo largo de su desarrollo, los cuidados y las diferentes técnicas, Aderezando la charla con diversos principios que inspiran este arte.  Así nos dijo: “Cuando podamos una rama, la alumbramos o trasplantamos un árbol, estamos continuando una tradición de más de mil años.” En otro momento de la charla manifestó: “Cada cultivador posee una parte creativa que transmite al árbol. Será mejor o peor pero su diseño llevará su sello personal.”

 

Habló de  podas, defoliados, trasplantes, abonados... y el paso del tiempo, que también hace su trabajo. Mostró los distintos tipos de macetas, todo un mundo, y de abonos. Narró, con ayuda de diapositivas, la pequeña historia de tres creaciones suyas… con ayuda  de la naturaleza.

 

Tomás finalizó el taller entregando una pequeña planta a cada asistente, con un encargo muy concreto, “cuidadlo para que no se seque” – nos dijo – “dentro de cuatro meses veremos que se puede hacer.”

 

Ese día, los asistentes pudieron vislumbrar un destello del alma japonesa a través de la ventana que Tomás nos abrió con su magnífica disertación.

 

El mes de mayo nos trajo también un nuevo encuentro de Go-moku, el pasado viernes 17. Próximos eventos del mes:

 
 El día 24,  taller para los más jóvenes.  El día 31, inicio del curso internacional.